Tuesday, July 24, 2012

Kidspace museum is the place to have fun while learning


Let's discover a new place where you can take your kids to have fun. Approximately 4 acres of fun where children can learn about science, math, geography and more while learning at the same time. Kidspace museum's mission is to promote education and enrich the lives of children, families and the community through interactive experiences in science, art and the humanities.

For more info visit: kidspacemuseum.org

Monday, November 28, 2011

Jóvenes luchan por un futuro mejor dentro y fuera de Estados Unidos - El Nuevo Sol

Proyecto con series que relatan experiencias de jóvenes, quienes vivieron años como indocumentados en Estados Unidos y decidieron regresar a sus países de origen para poder lograr sus sueños de vida.

Jóvenes luchan por un futuro mejor dentro y fuera de Estados Unidos - El Nuevo Sol

El controversial tema de los estudiantes indocumentados en E.E.U.U. se ha ido incrementando a medida que ellos luchan arduamente por lograr que sus esfuerzos sean reconocidos mediante una legalización de su estatus migratorio. La ya conocida Acta del Sueño federal (o Dream Act) ha estado en debate por más de 10 años. En el 2007 y 2010, falló su aprobación en el congreso de Estados Unidos por ocho y cinco votos respectivamente.

Sin embargo, de los más de 65,000 estudiantes que se gradúan cada año de preparatorias estadounidenses, sólo cinco por ciento continúa su educación universitaria, de acuerdo al Comité Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL). La falta de información, ayuda financiera y motivación personal han sido los obstáculos más comunes para que estos jóvenes puedan continuar su educación.

En 1982, la decisión de la Corte Suprema de Justicia del país afirmó en Plyer vs. Doe el derecho de todos los estudiantes (sin importar su estatus legal) de tener acceso a la educación pública desde el kínder hasta el décimo segundo grado (la educación media o preparatoria). No obstante, la sección 505 del Acta de Reforma Migratoria Ilegal (IIRIRA) estableció en 1996 que después de graduarse de la preparatoria, “cualquier [estudiante] que no esté legalmente en E.E.U.U. no es elegible para obtener educación superior” pública.

La pregunta que muchos jóvenes se hacen es: ¿Qué hacer después de graduarse?

Lo que pocos saben es que hay diferentes opciones. La primera: el continuar con estudios universitarios, debido a que varios estados de la unión han aprobado leyes que permiten a estudiantes sin papeles atender universidades y colegios comunitarios pagando colegiatura como residentes de esos estados, sustancialmente más baratas, siempre y cuando hayan cursado un número determinado de años de su educación media en dicho estado.

La segunda opción es menos conocida pero existente desde hace varios años: la categoría del grupo de estudiantes que en algún momento fueron “indocumentados”, y debido a su motivación personal, han decidido regresar a sus países de origen a completar sus sueños de una educación superior o de un posgrado académico. Se trata de estudiantes graduados de preparatorias y/o de universidades norteamericanas que regresan a sus países después de haber obtenido su educación en Estados Unidos.

En esta serie de artículos escritos, entrevistas en audio y videos, estos estudiantes le cuentan al público de El Nuevo Sol sus experiencias de vida y la trayectoria que los ha llevado a convertirse en personas exitosas dentro y fuera de la frontera estadounidense.


Luis Álvarez: un nómada que camina en completa libertad - El Nuevo Sol

Luis Álvarez: un nómada que camina en completa libertad - El Nuevo Sol

Luis Álvarez, de 28 años de edad, decidío regresar a México en el 2009 después de haber obtenido una licenciatura en Ingenieria Eléctrica de la Universidad del Estado de California, Los Ángeles. Ahora, Luis puede compartir una historia de triunfo en la cual menciona que “El único obstáculo que te detiene de lograr tus sueños eres tú mismo”.


Daniel Arenas: experiencia en plena juventud - El Nuevo Sol

Daniel Arenas: experiencia en plena juventud - El Nuevo Sol

Daniel, de 22 años de edad, vivió en Carolina del Sur por 13 años y decidío regresar a México en el 2007 después de graduarse de la preparatoria y darse cuenta que no habia posibilidades de que continuara una educación universitaria. Afortunadamente, fue aceptado en el Tecnológico de Monterrey en Mexico, donde este año obtendrá su licenciatura en Relaciones Internacionales.

Pedro N. Hernández: la aventura trinacional de un soñador - El Nuevo Sol

Pedro N. Hernández: la aventura trinacional de un soñador - El Nuevo Sol

De origen salvadoreño, Pedro, de 26 años de edad, obtuvó su licenciatura de biología en la Universidad del Estado de California, Northridge (CSUN), y después decidío viajar al país natal de su madre, México, al ver que en Estados Unidos sería muy difícil asistir a la escuela de odontología. El pasado mes de mayo, Pedro salió voluntariamente del Estados Unidos para poder lograr su objetivo principal. Después de investigar el proceso para ingresar a una universidad mexicana, en el otoño del 2011 comenzó su primer semestre en la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Hoy en día, Pedro siente haber logrado parte de su sueño y darse cuenta que “Los sueños se logran en cualquier país”.

Mi vida tomó un rumbo diferente después de haber sufrido en la escuela en El Salvador acosos por parte de la mara salvatrucha. En el 2001, mi familia decidió mudarse a Los Ángeles. A la edad de 16 años, tuve que reaprender el inglés. Empecé como todos los recién llegados a Estados Unidos, tomando clases de ESL (English as a Second Language). En un año terminé los 4 niveles que el curso exigía en la preparatoria. Terminé todos mis requisitos para graduación en dos años con promedio de 3.9 GPA.

Sin embargo, al llegar a un colegio comunitario y preguntar los requisitos de admisión, me dijeron que no podía ingresar porque no tenía seguro social o tarjeta de residencia. Mi mundo se colapsó. Mi felicidad y alegría se convirtieron en un paisaje oscuro. Con mi padre fuimos a otro colegio comunitario para ver si teníamos otro tipo de respuesta, y la visita sirvió. Allí encontramos a Florentino Manzano y a Ivna Gusmao, quienes ayudaban a proveer informacion a los estudiantes indocumentados.

Ellos nos orientaron sobre la ley AB540, la cual permite a los estudiantes indocumentados pagar colegiaturas de residentes si califican con ciertos requisitos.

Incluso nos recomendaron pedirle a los consejeros de mi preparatoria retenerme un año más para cumplir con el requisito de tres años para calificar bajo esta ley. Ellos me ayudaron a inscribirme en clases en el colegio mientras hacía mi tercer año en High School, así tenía la oportunidad de adelantar materias.

Como suele suceder con leyes importantes, mi consejera de preparatoria nunca había escuchado sobre dicha ley y me dijo que averiguaría si me podía retener un año más. Todo esto sucedió días después de mi ceremonia de graduación. Y asi fue, me quede un año más para poder calificar como estudiante AB540.

Mi tercer año en la preparatoria paso con mucha rapidez, pues repartía mis horas diarias entre la escuela y el college. Empecé en Valley College tomando clases avanzadas de inglés, química y biología, pues mi objetivo desde aquel tiempo era estudiar odontología. Al concluir mi año mixto, me mudé como estudiate de tiempo completo a Pierce College, en el Valle de San Fernando, CA. Entré al programa de honores, y al concluir mi tiempo, fui admitido a la Universidad de California en Irvine (UCI). Con mis padres y hermanos, muy motivados fuimos a conocer el campus, pero después tuvimos que aceptar una triste realidad. No teníamos cómo cubrir los gastos universitarios a pesar de ser una universidad pública.

Las circunstancias definieron mi futuro en los próximos 3 años. Entré a la Universidad del Estado de California en Northridge (CSUN), lugar al que sinceramente, nunca tenía contemplado entrar como opción de estudios. Con el paso del tiempo fui apreciando mi nuevo centro de estudios y terminé enamorado de CSUN. Al concluir mi licenciatura en Biología, le agradecí a Dios por darme opciones cuando pensé que todo estaba cerrado. El problema ahora era cómo entrar a la escuela de Odontología.

Tras nueve años de estar como estudiante indocumentado, uno llega a pensar cuánto tiempo más pasará para estabilizar su situación en el país que adoptamos como patria, como hogar, y al que amamos a pesar del rechazo por el simple hecho de no tener una situación legal. Dicen que el fin justifica los medios, así que me mudé a Atlanta unos meses ya que una amiga propuso ayudarme, casándose conmigo. Allá trabajé de jardinero. Los días se me hacían largos, y a pesar de la disposición de mi amiga, no ví nada claro; así que me regresé a Los Ángeles unas semanas antes de mi ceremonia de graduación.

Pedro Noé como estudiante de la Facultad de Odontología en la UNAM.

Hice el DAT, examen de admisión para la escuela de Odontologia en Estados Unidos, pero al igual que cuando me aceptaron en UCI, la pregunta era: ¿cómo costearía la educación? En este caso era mucho más difícil pues únicamente escuelas privadas ofrecían cupo para un estudiante con mis características. Con colegiaturas estratosféricas y con el tiempo encima de mí, consideré seriamente asistir la Facultad de Odontología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Dicen que a la hora de tomar una decisión, debe hacerse con mucha determinación, y en mi caso, así fue. Me movilicé averiguando requisitos para entrar a la UNAM y teniendo documentos mexicanos por mi madre que es mexicana, no dude en mis posibilidades de salir de este país para seguir mi sueño. El 31 de mayo del 2011, mi hermano, ciudadano estadounidense y mi tío, residente legal, me llevaron a Tijuana. Cruzamos la frontera en carro y al entrar a México ni siquiera nos detuvieron.

Al salir de Estados Unidos, me sentí liberado. Mi mente expresó felicidad a su máximo nivel y me acordé de cuando viajaba de El Salvador a Los Ángeles, con cierto nerviosismo de lo que venía por delante, pero visualizando siempre lo mejor y alcanzando mis metas. Mi familia de parte de mamá, me acogió con los brazos abiertos y empezaron a ayudarme a movilizarme acá dentro de la ciudad de México. Temían que por vestir diferente y por mi acento llamara la atención y fuera objeto de asaltos. En forma cortés les hice saber que no olvidaran que había vivido once años en El Salvador y que allá también era peligroso y que sin embargo había sobrevivido.

Ya establecido en México, fui a tomar el examen de admisión en la Universidad Nacional Autonoma de Mexico (UNAM), pero fallé en la sección de historia de México y pues tuve que ingresar a otra universidad a la que nunca había escuchado: la Universidad Autónoma Metropolitana. Allí, cursé un semestre y me prepare mucho más para retomar el examen de admisión en la UNAM. Y asi fue, la segunda vez que lo tomé, obtúve un puntaje alto. La felicidad nuevamente invadió mi ser, y la noticia engrandeció de orgullo a mis padres. Finalmente había sido admitido a la Universidad Nacional Autónoma de México, considerada la mejor facultad de Odontología de habla hispana en el mundo.

Tengo un semestre en la “facu” como se le dice cariñosamente. Y el nivel de enseñanza es bastante alto. No puedo evitar hacer comparaciones y concluir que a pesar de este nivel, tengo compañeros que no son tan competitivos como los que solía tener en Valley college, Pierce college, o CSUN. Yo creo que esto se debe a que ellos ingresan directo a la carrera al graduarse de la preparatoria. Al entrar a una edad más temprana, ellos comienzan la carrera menos maduros, y sin considerar el valor verdadero de estar estudiando su carrera. O quizá sea yo, que pongo demasiado énfasis en lo que hago y todo lo que me ha costado estar acá que lo veo de esa forma. La verdad es que estoy muy feliz de haber tomado la decisión de mudarme a México, pues la UNAM es una universidad muy competitiva y ofrece a los mejores estudiantes oportunidades que nunca escuché de universidades en Estados Unidos.

Por ejemplo, a quienes cumplan con un promedio superior al de 8.5, la UNAM ofrece un semestre de intercambio en una universidad dentro del país o en el extranjero ¡con gastos pagados! Esto incluye viaje, comida, hospedaje y el tramite de revalidación de estudios. Yo planeo aplicarme para poder viajar a Brasil y estar allá un año. Pero antes debo aprender portugués. Creo que lo más importante en la vida es tomar riesgos, y actuar. Porque de nada sirve pensar mil cosas y no hacer tan sólo una. Admiro mucho a mis colegas estudiantes indocumentados que salen a marchar para exigir sus derechos y que se organizan para luchar con las injusticias del sistema gringo, créanme, yo también lo hacía. Sería interesante hacer un estudio 20 años en el futuro para saber ¿qué fue de ellos?

En mi caso, puedo decir que llega un punto en donde te pones a meditar y piensas: “el tiempo avanza, ¿qué será de mí en los próximos años?” Yo siempre pensaba en mi futuro y no veía nada con claridad. Cuando Obama llegó al poder tuve cierta esperanza, pero tras escuchar que en el senado rechazaban cada intento, me desilusioné y opté por realizar “mi sueño americano” en otros suelos. Finalmente puedo decir, que el sueño americano se puede realizar en cualquier parte del mundo. Pues los sueños se fabrican en la mente y se realizan en el mundo material. Si puedes soñar, lo puedes materializar. Cuesta y requiere sacrificios. Yo dejé atrás a mi familia, a mis amigos y no puedo evitar decir que me sentía muy arraigado con el ambiente pues consideraba el Valle de San Fernando, mi hogar.

No descarto la posibilidad de regresar a Estados Unidos triunfante y con la posibilidad de ejercer mi carrera allá, pues es donde está mi familia. Pero tampoco descarto la posibilidad de quedarme acá en México, El Salvador u otro país, pues con el tiempo he aprendido que no hay nada definitivo en este universo de posibilidades que nos aguarda en el futuro; y que las decisiones que se toman, a menudo en tiempo de crisis, ayudan a salir triunfante. Debo recalcar, la importancia de acercarse a la gente que sabe, y asesorarse bien. No sé qué hubiera sido de mí sin haber tenido contacto con la señora Gusmao, o con Manzano, y debo agradecer también el apoyo de mi familia que siempre ha creído en mí.

Expertos y aliados de estudiantes indocumentados hablan de opiciones de país - El Nuevo Sol

Expertos y aliados de estudiantes indocumentados hablan de opiciones de país - El Nuevo Sol

El hablar de retornar a un país que te ha visto nacer pero no te ha visto crecer atemoriza a jovenes indocumentados. Pocos son los “valientes” que se lanzan hacia una nueva aventura en busca de un sueño de una vida mejor. Las razones varían entre el deseo, la motivación o la desesperación, pero al final, los jóvenes que regresan a sus países natales han encontrado que sí hay “una luz al final del tunel”.

“Es un grupo de los que sabemos muy poco de sus experiencias y no sabemos mucho de lo que pasa cuando regresan a sus países natales o a otros países que les puedan ofrecer mejores oportunidades”, dice el doctor William Pérez, profesor de la universidad de Claremont e investigador del tema de estudiantes indocumentados.

De los mas de 65 mil estudiantes que se graduan de preparatoria en Estados Unidos, sólo el cinco por ciento logran acceder a estudios superiores. “No es información nueva, la conocemos por mas de 10 años”, agrega Pérez.

No obstante, estudiantes como Luis, Daniel o Pedro que deciden regresar a su país para buscar mejores oportunidades, brindan ejemplos de esperanza para otros chicos, aquellos que tienen un futuro incierto.

David Figueroa Ortega, cónsul general de México en Los Ángeles, menciona que jóvenes que regresan a México tienen mejores oportunidades de incorporarse a empresas que necesitan gente bilingüe y con conocimientos internacionales. “Para los jovenes que van a México graduados [en Estados Unidos], el nivel de oportunidades para desarrollarse en México es mayor”, dice, “porque hoy en dia el crecimiento económico en México ha crecido un 5.5 por ciento”.

Sin embargo, Figueroa Ortega también menciona que la falta de una asociación que se enfoque en el tema es debido a que “este fenómeno” no es una constante que esté ocurriendo, son más bien casos muy específicos.

“Es decir no hay una migración a México, ni un retorno de profesionistas masivos y creo que eso es algo que limita la existencia de una organización de ayuda”, dice.

Por su parte, Pérez dice que estamos comenzando un segundo movimiento civil. “La juventud inmigrante está al frente de este esfuerzo y ahora el tema de justicia es la integración de los inmigrantes. Este es un movimiento histórico y que no se verá otro igual por décadas”.

Con el afán de resaltar la importancia de la educación, el gobierno mexicano y el Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME) han creado un programa llamado IME becas, el cual ofrece apoyo monetario en becas para estudiantes mexicanos sin importar su estatus migratorio. “El consulado mexicano ayuda en vincular toda persona que quiera seguir sus estudios universitarios en proveer asistencia e información” dice Figueroa Ortega, “Y ver que si hay caminos para estudiar sin importar tu estatus legal”.

También han comenzado un proyecto el cual ofrece carreras a distancia en universidades mexicanas. Ofrecen becas para estudiantes graduados de preparatoria de origen mexicano para que puedan inscribirse y obtener un título universitario oficial.

“Hay algunos esfuerzos interesantes de unas universidades en México que están desarrollando programas sobre la inmigración”, agrega Figueroa Ortega, y con esto el gobierno mexicano motiva a estudiantes indocumentados a seguir su educación ya sea en Estados Unidos con las carreras por internet o en México con universidades asociadas.

En el mes de octubre, se celebró la apertura de “la ventanilla de la educación” en el consulado mexicano en Los Ángeles, la cual estará abierta permanentemente para proveer la información adecuada para la educación.

Pérez dice que ideas como la creación de la nueva asociación Dream in Mexico es importante, ya que brinda el apoyo necesario a jovenes indocumentados. “Este proyecto”, dice, “es uno de los primeros esfuerzos que han surgido para ayudar a mexicanos que regresan. No sólo en cuanto a trabajos, pero también para poder seguir los estudios superiores”.

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Más información sobre asociaciones, individuos, grupos y organizaciones que ofrecen ayuda a estudiantes y recién graduados:

Dream in México

We are a Mexican nonprofit organization that seeks to support undocumented Mexican talents living in the U.S. by looking educational and employment opportunities for them in Mexico. As well to create a support community among these young people that have taken that important step and decided to return.

We also seek to support the development and progress of Mexico by the repatriation of talented people and by social reconciliation.We strongly believe that Mexico has a lot of opportunities. The only thing that people need to grow, both professionally and personal, is the opportunity to do it. Education is power, it is progress and it is always beneficial for everyone.

AIESEC

Present in over 110 countries and territories and with over 60,000 members, AIESEC is the world’s largest youth-run organization. Focused on providing a platform for youth leadership development, AIESEC offers young people the opportunity to participate in international internships, experience leadership and participate in a global learning environment

IME Becas

La misión del Programa IME-becas es proporcionar y mejorar las oportunidades de acceso de los inmigrantes mexicanos adultos y estudiantes de familias de inmigrantes a programas de educación para adultos y a universidades en los Estados Unidos, con el fin de que desarrollen aptitudes útiles para participar mejor en el ámbito del trabajo de este país.

William Pérez, PhD

Immigration and education scholar

William Pérez, a Professor at Claremont Graduate University, is an emerging leader on research that examines the social and psychological development of immigrant and Latino students. He brings a depth of research experience to bear on the complex problems of academic achievement and higher education access.

Fundación Carolina

La Fundación Carolina es una institución público-privada que promueve las relaciones culturales y la cooperación en materia educativa y científica entre España y los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.